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AURELIA CALZADA MUÑOZ
Directora general de personas con discapacidad de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social
«La verdadera integración social empieza por la inserción laboral»
Calzada pone de manifiesto que, en el colectivo de personas con discapacidad, la tasa de empleo de mujeres es menor que la de los hombres.
TEXTO: VANESSA PROAÑO - FOTO: PEPE ORTEGA
Desde la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, ¿qué acciones se desarrollan en materia de formación y empleo? ¿Hacia quiénes van dirigidas?
La Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, antes conocida como Consejería de Asuntos Sociales, tiene como competencia básica la gestión de los servicios sociales. Su principal objetivo es el diseño y ejecución de políticas que hagan real y efectivo el principio de igualdad. En este sentido, desde la dirección general de personas con discapacidad, pretendemos que la lucha por la igualdad de este segmento social sea una constante en todos los ámbitos políticos y sociales. Y aunque nuestro mayor impulso se dirija a la protección económica y social de estas personas, entendemos que la verdadera integración social empieza por la inserción en el mercado laboral de este sector. En la actualidad, existen en nuestra Comunidad un total de 305.000 personas con discapacidad en edad laboral, pero la tasa la tasa de actividad se sitúa en el 30%. Éste es el motivo por el que, desde nuestra perspectiva, apoyamos y colaboramos para lograr la integración laboral de las personas con discapacidad aun cuando las competencias en formación y empleo pertenezcan a la Consejería de Empleo. Romper las barreras sociales que todavía subyacen en el ámbito de la discapacidad supone trasladar a la ciudadanía el mensaje de que son personas con derechos y de deberes, y la formación y el empleo son las herramientas facilitadoras para que las personas con discapacidad consigan las mismas cotas de libertad y equidad que el resto de la ciudadanía. Remover los obstáculos que les impidan acceder con normalidad al mercado laboral es una de las tareas en las que estamos inmersos actualmente, porque junto a la premisa de que son personas perfectamente empleables, lejos de que la política social es igual a gasto, cada vez se asienta más la idea de que política social es igual a inversión. Los últimos estudios así lo avalan. La futura ley de Autonomía Personal y Apoyo a la Independencia, o de Atención a las Personas en situación de dependencia, va a generar la creación de más de 300.000 puestos de trabajo, convirtiéndonos, de esta manera, en un importante yacimiento de empleo y agrandando, además, los márgenes de política social.Por tanto, en base a todo ello y a los mandatos de la Ley de Atención a las Personas con discapacidad que nos rige desde 1999, surgió el Servicio de Orientación e Integración Laboral para las personas con discapacidad (SOIL), que damos a conocer en este foro. Apoyado por Iniciativas Europeas, trabaja desde el año 1996 para informar y orientar tanto a las personas con discapacidad en su búsqueda de empleo como a las empresas, sobre los beneficios y fórmulas para la contratación de estas personas. Asimismo, desde este servicio se gestionan ofertas de empleo para este sector social, consiguiéndose en el año pasado la incorporación en Andalucía de 611 personas al mercado laboral. Por otro lado, otra de las actuaciones en este sentido y también atendiendo a la Ley, es el I Plan de Acción Integral para las personas con discapacidad en Andalucía 2003-2006, que se desarrolla mediante un proceso de cooperación que implica al conjunto de la Administración de la Junta de Andalucía, a los agentes económicos y sociales y al movimiento asociativo de personas con discapacidad, de sus familiares o representantes legales. En este Plan, coordinado por la dirección general de personas con discapacidad, la política de empleo enfatiza especialmente las actuaciones basadas en incentivos, programas y medidas para la inserción de estas personas en el mercado laboral. En otro orden, como medida de apoyo a las políticas sociales, se ha conseguido un importante avance en el apoyo a las familias andaluzas, estableciéndose mediante el Decreto 66/2005, de 8 de marzo, la ampliación y adaptación de medidas de apoyo a las mismas. En su elaboración, nuestra Consejería ha contribuido implantando medidas que mejoran la atención a familias de personas con discapacidad facilitando así su incorporación al mercado de trabajo. Nuestro objetivo final es que el índice de desempleo existente entre las personas con discapacidad, al menos iguale a la media andaluza en la población sin discapacidad.
¿Hay nuevos proyectos para el próximo año?
Nuestra perspectiva para el ejercicio 2006 es continuar en el desarrollo y aplicación de las actuaciones antes mencionadas, además de la puesta en marcha del Plan de Empleabilidad, actualmente en proceso de elaboración por parte de la Consejería de Empleo, para mejorar las posibilidades de formación y empleo de las personas con discapacidad.
¿Cómo se ha sentido la incorporación de la mujer al ámbito laboral registrada en los últimos años?
Los datos nos ponen de manifiesto que, en el colectivo de personas con discapacidad, la tasa de empleo en las mujeres es inferior a la de los hombres, al igual que ocurre en la población sin discapacidad. Además, se encuentran con un doble reto en el mercado laboral, ya que deben superar trabas por ser mujer y por la propia discapacidad.Según los últimos datos disponibles de la Encuesta de Población Activa (EPA), la tasa de actividad para la población sin discapacidad se sitúa en el 70,04%, mientras que la tasa de actividad en la población con discapacidad está en el 33,68% (39,29% en hombres y 27,06% en mujeres). Por lo tanto, aunque aparentemente parezca que existen las mismas oportunidades para hombres que para mujeres, está claro que realmente no es así. Desde la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social y, en concreto desde esta dirección general, hemos puesto en marcha varias actuaciones que fomentan la incorporación al empleo tanto de las propias mujeres con discapacidad como de las cuidadoras.
¿De qué manera valora la realización de foros como el que nos reúne este año?
En actuaciones como ésta, las personas que buscan empleo así como los propios empleadores y empleadoras tienen la oportunidad de intercambiar sus intereses, además de acercar el mundo del trabajo y la formación a las personas jóvenes que aún lo desconocen. Desde la perspectiva de la discapacidad encontramos en ello una oportunidad excelente para que este colectivo conozca el mercado laboral y potencie sus propias posibilidades para incorporarse al mismo. Pretendemos que se acerquen y difundan las acciones dirigidas a la población con discapacidad en materia de orientación e intermediación laboral. Es necesario también concienciar a la población y, sobre todo, al empresariado de manera que la persona que sufre alguna discapacidad física, psíquica o sensorial empiece a verse como candidato o candidata a las ofertas de empleo a las que, hasta hace muy poco tiempo, tenía vetado el acceso. |